Originario de la región mediterránea, el romero se ha integrado perfectamente en la cocina mexicana, añadiendo un toque especial a diversos platillos.
Primero, hablemos de sus beneficios para la salud. El romero es rico en antioxidantes, lo que ayuda a combatir los radicales libres en el cuerpo, potenciando así la salud general y retardando el envejecimiento. Además, se ha demostrado que mejora la digestión y la circulación sanguínea, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y estimulantes.
En la cocina, el romero se utiliza para dar un sabor único a carnes, guisos y salsas. Su aroma pungente y ligeramente amaderado combina bien con el pollo, el cordero y el cerdo, así como con verduras asadas y aceites infusionados. Además, no podemos olvidar su papel en la preparación de focaccias y otros panes, donde sus hojas se esparcen sobre la masa antes de hornear para un acabado fragante y delicioso.
Culturalmente, el romero también tiene un lugar especial en las tradiciones mexicanas. Durante los días festivos y en las ofrendas, no es raro encontrar ramitas de romero adornando altares y platos, simbolizando recuerdo y respeto hacia los seres queridos.
En resumen, el romero no solo enriquece nuestros platos con su sabor, sino que también aporta numerosos beneficios para la salud, haciendo de esta hierba un ingrediente indispensable en la cocina mexicana. Así que la próxima vez que pienses en darle un toque especial a tu comida, ¡no dudes en utilizar romero!